Jose Ramón Pietri
Por el momento, se ha alejado de nuestra compañía terrenal el compañero José Pietri, a quien conocimos toda su vida como un scout practicante, muy creyente de la Promesa y la Ley del Scout. Nunca podemos reclamar de Dios el porque de sus acciones. Sabemos que sus designios son incuestionables y sin embargo siempre nos asombramos cuando fallece alguien tan joven.
Sé que hago eco - cuando a nombre de los miembros voluntarios y los compañeros que trabajan en el Concilio de Puerto Rico, BSA, quisiera expresar nuestro sentido pésame a su esposa Pilar y a su hermana Lina Mercedes.
Pietri tenía 34 años, nació el 2 octubre 1974. Conocimos a Pietri desde muy joven. En Ponce lo vimos crecer y estudiar logrando graduarse en Ciencias en la Pontificia Universidad Católica. Allí estudió en el mismo tiempo que mi hijo Abelardo Eugenio, otro "Eagle Scout". En los ?boy scouts' yo fui su consejero de Ciudadanía, (hasta su papa estuvo conmigo en el ejercito). Aun lo recuerdo de jovencito emprendedor, ávido de aprenderse ?todo' el "handbook", de desarrollar todas las destrezas escutistas posibles, de convertirse en un capaz "Eagle Scout" y lo logró, de demostrar sus conocimientos como líder en la Tropa de Mr. Cepeda y luego como "Program-Aide" en el "staff" de Guajataka.
Su incursión como hermano dentro de la sociedad de hermanos acampadores de honor, La Orden de La Flecha, fue para él algo aleccionador y le iluminó un nuevo sendero en la vida, llegando a lograr el nivel de Vigilia de Honor. También completó su Curso de Wood Badge, perteneciendo a la Patrulla de los Osos. Luego vino la oportunidad de convertirse en uno de los más conocedores Ejecutivos de Distrito que yo haya tenido la oportunidad de haber encontrado en el mundo del escotismo, logrando méritos a nivel nacional. Con esto completó todo el alcance de lo que yo llamo ?el área de extensión de los tentáculos de scouting', que es larga, amplia y cubre mundialmente mucho terreno, más del que nos podemos imaginar.
Su único universo fue el de los Scouts. No quiso conocer otro. Esto lo llenaba totalmente de un ánimo, un entusiasmo, una energía que era a la vez contagiante y adictiva. ¿A cuántos nuevos líderes motivó con la semilla del Escutismo? ¿A cuántos inició en estas lides? ¿A cuántos ayudó a formar nuevas unidades y a propagar este fuego? Nunca sabremos con certeza. A este movimiento le dedicó su vida, pues creía en el mismo de manera férrea.
Pietri también fungió como miembro de la Junta de Directores del Ejército de Salvación ("Salvation Army"), sociedad de beneficencia social que siente la necesidad de alcanzar con el mensaje del Evangelio de Jesucristo a los que consideran menos conocedores del mismo, a los que están atrapados en los sectores más golpeados por la pobreza, el alcoholismo, el crimen, la desolación, la desesperanza y toda la inmensa variedad de males sociales que se han concentrado en nuestras ciudades.
Tenía buen sentido del humor y entre los jóvenes este era uno de sus atractivos. Aún me parece recordar como podía hacer parodias de los encuentros de lucha libre y como mencionaba de carretilla a los máximos exponentes del deporte.
Hoy en la mañana, antes de que se pusiera su cuerpo en la capilla de la funeraria, habíamos varios allí reunidos, Amado Pereira, su esposa Silkia, su hija Katie, César Silvestrini, Nancy Rodríguez, José Oliver, un servidor y también la madrina de bodas de José y Pilar, todos acompañando a Pilar Colón, la esposa de Pietri y a su hermana Lina, junto a su esposo. Les recordé que en la Misa de ayer domingo, el Salmo Responsorial era el Salmo 23 y que alegría nos dio Pilar cuando nos confesó que con ese Salmo de David junto a su corazón, es que ella ha pasado todo este tiempo. Ella expuso que Dios mismo ha sido su ayuda y consuelo y que Dios es que ha mantenido su vida, sembrándole Su esperanza, repartiendo Su gracia y robusteciéndola, transmitiendo Su voz, reconociendo Pilar, que Dios es bueno...
El Señor es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará yacer:
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo:
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores:
Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida:
Y en la casa del Señor viviré para siempre.
Dicen que en nuestros tiempos hay escasez de líderes. Pietri debe de servirnos de ejemplo. Necesitamos hacer ?pausas' y ?silencios' en nuestro diario vivir. Así podemos renovarnos y mirar a los que tenemos cerca y a los que tenemos lejos. ¿Qué más necesitamos? ¿Qué estamos esperando? Como líderes debemos llenarnos de compasión, esa compasión del Buen Pastor que siente bondad y misericordia por la gente a nuestro cargo para que sientan las ganas de vivir, con orientación y objetivos. Y Pietri también ha sido un fuerte ejemplo de gran entereza, de gran aceptación, de resignación, de fe. Eso agigantó su figura ante nuestros ojos.
Que brille para él la luz perpetua. Que descanse en paz su alma.
Abelardo Le Compte
In God We Trust